No hace falta irse a miles de kilómetros para quedarse a solas con una persona querida y descansar de verdad. Es suficiente con desconectar el teléfono móvil, sentarse en un coche y conducir durante unos 40 minutos. ¿Todo lo demás ya lo hemos preparado!
Simplemente abra la puerta... Aquí hay velas encendidas, crepita la leña en la chimenea, suena el saxofón, el champán frío con las copas está esperando en la mesa elegantemente servida para la cena. ¡Es mejor verlo con sus propios ojos, que leerlo!
Ustedes eligen: una lujosa habitación de dos plantas con chimenea, en pleno corazón de San Petersburgo, o un acogedor nido en un distinguido hotel fuera de la ciudad, a orillas del golfo de Finlandia.